El uso de prótesis dentales removibles resulta imprescindible para muchas personas, especialmente para las más mayores. Uno de los aspectos que determina el éxito de este tipo de elementos rehabilitadores es su adaptación y fijación a la encía. El uso de adhesivos dentales garantiza la funcionalidad de este tipo de prótesis, su comodidad y seguridad en su uso.

Aunque el adecuado diseño de una prótesis dental garantice su perfecta adaptación a la boca, resulta conveniente cierta seguridad adicional empleando algún tipo de adhesivo dental que garantice la sujeción de la prótesis a la encía, mejorando su funcionalidad.

Existen en el mercado numerosos tipos de adhesivos dentales, con diferentes características y formatos. Utilizar el más adecuado para cada caso, puede convertirse en una tarea completa dada la variedad de productos existente.

¿Qué es un adhesivo dental?

El adhesivo dental es un producto que, aplicado en la parte interior de la prótesis dental, permite su fijación a la encía evitando su movilidad durante la masticación. Su uso permite una mayor estabilidad de la prótesis, de manera más segura y cómoda. Puede emplearse tanto en prótesis completas (dentadura postizas) o prótesis parciales.

Generalmente, si la prótesis dental está bien diseñada, no suele ser necesario el uso de un adhesivo para que se mantenga estable en su lugar. No obstante, si se aprecia alguna movilidad es recomendable consultar con el dentista ya que es posible realizar algún ajuste para garantizar una mayor adaptación a la morfología de la boca.

Con el tiempo, sobre todo en la personas mayores, las estructura de soporte de la boca pueden sufrir alteraciones, como la reducción del tejido gingival o cambios en la morfología, lo que puede provocar que la dentadura postiza no asiente correctamente. Una prótesis mal ajustada o con movilidad puede provocar heridas o daños en otras piezas dentales. El adhesivo permite corregir estas alteraciones, aunque nunca debe emplearse como solución permanente a problemas de ajustes en las prótesis dentales ni para solucionar otro problemas dentales como fracturas de dientes, roturas de prótesis, caída de fundas o para fijar dientes flojos.

Tipos de adhesivos dentales

El mercado actual ofrece dos tipos de formatos de adhesivos dentales que se pueden adquirir en farmacias y parafarmacias.

  • En forma de gel o pasta que se aplica directamente en la prótesis.
  • En forma de almohadillas que pueden recortarse para adaptarlas al tamaño de la prótesis dental. Una vez aplicada a la prótesis, deben mojarse con agua para colocarla en la boca.

El adhesivo no debe de rezumar sobre la prótesis. En caso contrario, significa que se ha aplicado un cantidad excesiva de producto, por lo que será necesario ajustar su cantidad al tamaño de la prótesis para garantizar su correcta sujeción. Suele bastar con aplicar tres gotas del tamaño de un guisante, una en la parte central de la prótesis y dos en las laterales.

Una vez colocada la prótesis con el adhesivo dental este cambia su consistencia debido a la acción de la saliva que le confiere un agarre más fuerte y elástico.

El adhesivo dental es inocuo para las dentaduras postizas, pero es necesario tener en cuenta una serie de consejos sobre su aplicación y uso. El adhesivo dental no debe estar en contacto con la prótesis más de doce horas. Lo habitual es aplicarlo al inicio del día, y retirarlo antes de acostarse. Es importante que la prótesis esté perfectamente limpia y libre de restos antes de su colocación. Al final del día, retira los restos de adhesivo dental y limpia la prótesis utilizando un cepillo de limpieza y jabón neutro.