¿Te dejarías extraer una muela con un martillo?
Hoy en día, ir al dentista es un proceso relativamente cómodo (con anestesia y tecnología avanzada), pero ¿alguna vez te has preguntado cómo era la odontología hace cientos o miles de años? Te contamos curiosidades.

Los primeros dentistas de la historia: faraones y taladros de piedras
La primera evidencia registrada de tratamientos dentales se remonta a 7.000 años atrás, en la civilización del Valle del Indo, donde ya existían rudimentarios instrumentos para tratar caries. Pero lo que realmente impresiona es el hecho de que estos «dentistas» prehistóricos utilizaban herramientas hechas de piedras y huesos. Así es, en lugar de un taladro de alta velocidad, te habrían raspado los dientes con rocas puntiagudas. ¡Viva el progreso!

En el Antiguo Egipto, los faraones también recibían atención dental. Las tumbas revelan restos de prótesis dentales que usaban hilos de oro para sujetar dientes artificiales, aunque probablemente no eran muy eficaces… ¡Ni cómodos!

El barbero dentista: peluquero, cirujano y sacamuelas
Imagina entrar a tu barbería de confianza para cortarte el cabello… y de paso extraerte una muela. Suena extraño, ¿verdad? Sin embargo, durante la Edad Media y el Renacimiento, los barberos no solo se encargaban de los cortes de cabello y la barba, sino también de realizar extracciones dentales. Usaban tenazas, y si tenías suerte, podía ser rápido. Si no, bueno… mejor no imaginarlo.

A falta de anestesia, las personas solían morder un palo de madera o se apoyaban en algún brebaje local para calmar el dolor. La popularidad de este «barbero-dentista» disminuyó a medida que la odontología evolucionó hacia una ciencia más precisa y especializada.

Sonrisas del siglo XIX: ¡Bienvenidos al mundo del cocaína y heroína como analgésicos!
En el siglo XIX, la odontología comenzó a parecerse un poco más a lo que conocemos hoy en día, aunque las soluciones para el dolor eran radicales. Durante un tiempo, la cocaína se utilizó como anestésico en los procedimientos dentales (sí, leíste bien), al igual que la heroína, aunque estas prácticas pronto se abandonaron por razones obvias.

Sin embargo, fue también en este periodo cuando se comenzaron a diseñar los primeros taladros dentales accionados a mano y las primeras prótesis de porcelana. Si no te convencía el oro de los faraones, tal vez preferirías una bonita dentadura de marfil de hipopótamo, una opción bastante común en aquella época.

De extracciones con martillo a tecnología láser: el futuro en tus dientes
El camino hasta llegar a la odontología moderna ha sido largo y lleno de pruebas y errores. Hoy en día, la experiencia en la clínica dental ha cambiado por completo. Desde la sedación consciente hasta los procedimientos con láser dental, la ciencia ha logrado que las visitas al dentista sean cada vez menos traumáticas (¡y sin martillos de por medio!).

¿Te imaginas qué pensaría un barbero medieval si viera cómo tratamos los dientes hoy? Quizás se sorprendería tanto que necesitaría algo más fuerte que un palo de madera para calmar el susto…

Y si eres de los que tiene miedo a visitarnos, que sepas que tenemos a nuestro alcance todo tipo de medios para hacerte sentir lo más cómodo posible. Consúltanos.