Si tu cuerpo envejece con el paso del tiempo, también lo hace tu boca. Los años no pasan en balde para tu salud oral y la estética de tus dientes. Una boca envejecida afecta no solo a tu imagen, también puede tener consecuencias para la función masticatoria. Te contamos cuáles son los problemas de saludo bucodental a partir de los 60 años.

Con el paso de los años todos debemos prestar una mayor atención a nuestra salud en general. La boca no debe ser una excepción. El tiempo provoca en ella cambios y alteraciones que son normales debido al paso de los años, pero a ello se puede sumar la presencia de enfermedades sistémicas, como la diabetes o las enfermedades cardiovasculares, que afectan negativamente a buen estado de los tejidos orales.

Envejecimiento bucal

Existen cuatro factores fundamental que con el paso de los años provocan el envejecimiento del estado de tu boca:

  • El desgaste del esmalte. El esmalte que recubre la superficie de tus dientes pierde espesor con el paso de los años, aparecen grietas o fisuras, y el diente reduce la translucidez, volviéndose más amarillento.
  • Cambios en la dentina. El envejecimiento está asociado con aumento de dentina secundaria (un tipo de dentina que se forma a lo largo de la vida del individuo) y la formación de dentina esclerótica opaca.
  • Alteraciones de la pulpa dental. La pulpa, o tejido blando localizado en el interior del diente, se reduce, y con ella el número de vasos sanguíneos que nutren al diente, con lo que se reduce la protección ante infecciones y la respuesta a estímulos externos.
  • Menos saliva. Con los años es habitual sufrir de xerostomía, o sequedad bucal debido a la reducción de la producción de saliva, provocando ardor, boca pegajosa o aspereza en la lengua.

Esta alteraciones provocan que los tejidos orales sean más propensos a padecer enfermedades, puesto que se reducen los mecanismos biológicos de protección natural. La consecuencia directa es un aumento de las posibilidades de padecer enfermedades orales, como caries dental o enfermedades de las encías. Sin embargo, estos problemas pueden solucionarse con medidas preventivas, entre ellas una correcta higiene dental y una adecuada alimentación.

Estas son algunas de las recomendaciones más habituales para prevenir los problemas bucodentales más frecuentes a partir de los 60 años.

  • Una adecuada hidratación. Beber abundante agua o infusiones sin azúcar y tomar alimentos frescos e hidratantes, como frutas ricas en agua.
  • Mantener la higiene oral. Es fundamental mantener la rutina de higiene oral diaria. En los casos de que exista algún impedimento a la movilidad, el cepillo dental tradicional puede sustituirse por uno eléctrico para aumentar la eficacia del cepillado. Se recomienda utilizar cepillos con filamentos redondeados, ya que resultan menos agresivos para el esmalte dental.
  • Dentífricos específicos. Puedes emplear pastas de dientes formulada para personas mayores, con radicales libres, que ayudan a mantener los tejidos orales en buen estado.
  • Limpieza interproximal. Con el paso de los años puede descuidarse la higiene interproximal. Si el uso de la seda dental se hace dificultoso, esta puede sustituirse por el uso de cepillos interproximales o irrigadores dentales.
  • Cuidar las prótesis dentales. Las personas que utilizan prótesis dentales removibles deben limpiarla diariamente utilizando un cepillo especial con agua y jabón. Además, es aconsejable sumergir la prótesis en agua con una pastilla limpiadora de prótesis dentales, al menos una vez al mes. Hay que tener en cuenta que en la madurez se producen cambios en la estructura ósea por lo que ante cualquier malestar o rozadura de la prótesis, hay que acudir al dentista para ajustarla y evitar que se produzcan llagas o heridas.
  • Visita al odontólogo, al menos dos veces al año para comprobar la salud de tu boca.

Dr. Humberto J. Arias Fonseca. Odontólogo. Director de COI.

NOTA: Todos nuestros posts tienen una finalidad informativa y divulgativa, y en ningún caso sustituyen a la consulta con tu dentista.