El color y la apariencia de las encías son un indicador de su estado de salud. Su aspecto y coloración pueden sufrir alteraciones pero no debes alarmarte ya que en su mayor parte no están motivadas por patologías orales.

Las encías son una de la partes más importantes de tu boca. Su tejido duro, fibroso y sensible sirve de unión entre los dientes y el hueso alveolar, por lo que su buen estado de salud es fundamental para dar soporte a las piezas dentales.

El aspecto habitual de la encía se corresponde con un color rosado, carnoso y brillante. Sin embargo, al igual que sucede con la coloración de la piel, hay que personas que pueden tener una encía de tonos marrones u oscuros. La exposición al sol es un factor que también puede provocar cambios de coloración o discromías gingivales.

Cambios de coloración

Pero además de estas variaciones de coloración cuya causa puede ser genética o debida a la activación de la melanina, los cambios de color también pueden deberse a otros factores, causas externas que inciden en el color del tejido gingival:

Lesiones por traumatismos. Como cualquier otra parte del cuerpo, la encía puede sufrir lesiones debidas traumatismos o a un cepillado demasiado agresivo, con cepillos de cerdas duras. Estas lesiones cursan en forma de hematomas que normalmente desaparecen en pocos días. Solo en caso de que se hagan persistentes debes acudir a la consulta del odontólogo.

Erupción dental. Cuando se pierden los dientes de leche y erupcionan los dientes definitivos, en ocasiones estos provocan un quiste sanguíneo que suele ser oscuro, debido a la coagulación de sangre junto a otros líquidos. Generalmente este quiste desaparece cuando el diente ha salido de forma definitiva. Solo en caso de que impida la erupción de la pieza dental el odontólogo puede realizar una pequeña incisión quirúrgica para liberar el espacio que necesita el diente.

Nevus azul. Se trata de un lunar o tumor benigno provocado por la acumulación de melanocitos. Es poco habitual y normalmente tiene una coloración grisácea o negra, pasando por marrón claro o azulado. No obstante, es recomendable su seguimiento para descartar que se trata de otro tipo de mancha.

Tatuajes de amalgama. Son tatuajes en el tejido de la encía provocados por la acción de empastes u obturaciones realizadas con amalgama de plata. En algunos casos este material se transfiere a la encía, oscureciéndola de forma permanente. Este tipo de tinciones de la encía son inofensivas y no precisan de ningún tratamiento.

Pigmentación por ingesta de carotenoides. Algunos alimentos ricos en carotenos, como las zanahorias o las remolachas, pueden provocar la pigmentación de la encía en caso de un ingesta abundante y prolongada, por lo que suele ser poco habitual. Solo en algunos casos puede ser indicio de una enfermedad hepática o de problemas de absorción de vitamina A.

Melanosis del fumador. Es un tipo de alteración del color de la encía causada por el consumo habitual de tabaco que provoca una activación de los melanocitos, encargados de producir melanina. Puede presentarse en forma de manchas marrones, grises o negras tanto en la encía como en otras partes de la mucosa oral. Al dejar el hábito del tabaco, estas manchas desaparecen con el tiempo.

Máculas orales melatónicas. Se trata de lesiones o manchas orales oscuras, negras o azuladas, causadas por la acumulación de melatonina. Suelen ser más frecuentes en personas con piel clara, entre 30 y 45 años. Su origen no es claro. Aunque debe consultarse con el dentista en caso de que aparezcan para descartar que se trata de manchas originadas por algún tipo de patología.

Melanoma. En este caso se trata de un tumor maligno que se presenta como una mancha oscura, aislada o solitaria, y suelen estar asociados a otros indicios como llagas, sangrado o hinchazón. Este tipo de patologías requieren de intervención médica urgente.

Otras causas. Las mancha en las encías pueden estar provocadas por otra causas diversas, como problemas vasculares, como la proliferación de vasos sanguíneos, varicosidades, granulomas, hemangiomas y linfangiomas, en en la mayor parte de los casos debidos a causas genética o a traumatismos.

Es importante que siempre que observes algún tipo de alteración en los tejidos orales, tanto en las encías, como en la lengua o los carrillos, solicites una cita con tu dentista para que determine la causa y, en caso de ser necesario, te indique un tratamiento adecuado. Recuerda que la prevención es la mejor herramienta para mantener tu salud oral.

Dr. Humberto Arias Fonseca. Odontólogo. Director de Clínica Odontológica Integral Dr. Arias Gijón.

NOTA: Todos nuestros posts y artículos tienen un valor informativo o divulgativo y en ningún caso sustituyen a la consulta con el dentista.