Las mascarillas llegaron hace un año a nuestras vidas y ya se han convertido en un objeto de uso cotidiano. Aunque la mascarillas nos protegen ante patógenos y virus, su uso prolongado conlleva nuevos hábitos que pueden afectar a la salud bucodental.

Después de un año con las mascarillas en nuestras vidas los odontólogos comenzamos a detectar los primeros efectos de su uso en la salud de bucodental. La falta de aireación y el cambio de hábitos en la higiene oral debido a su uso continuado están provocando un aumento de los problemas de salud oral. La llamada “boca de mascarilla” es el término que se emplea para referirse al conjunto de problemas o alteraciones bucodentales derivadas del uso prolongado de la mascarilla. Te contamos cuáles son los más habituales y cómo puedes corregirlos.

  • Halitosis: Al exhalar con la boca y la nariz cubiertas, el aire que expulsamos permanece más tiempo en contacto con el sistema olfativo de modo que nos hacemos más consciente de nuestro mal aliento. Si llevas la mascarilla puesta más de la ocho horas recomendadas, la mascarilla pierde su eficacia, provocando que se acumulen gotas de saliva, provocando mal olor.
  • Alteración de la flora bacteriana: El descenso de la aireación de la boca provoca el aumento de las bacterias GRAM negativas, bacterias anaerobias que aprovechan la falta de aire para actuar, provocando halitosis (mal aliento) y aumentando el riesgo de padecer caries o enfermedades periodontales.
  • Tinción dental: Es otro de los efectos de la proliferación de bacterias. Existen un tipo de bacterias que son cromófilas, es decir, al actuar manchan la superficie del diente, generalmente en la zona próxima a la encía.
  • Sequedad. A llevar puesta la mascarilla, tendemos a respirar más por la boca que por la nariz, lo que aumenta la sequedad de la cavidad oral. Además, su uso continuado puede llevarnos a limitar el consumo de agua, reduciendo la hidratación de la boca, necesaria para mantenerla sana.
  • Hábitos alimenticios. Aunque no es un factor directamente relacionado con el uso de la mascarilla, lo cierto es que el confinamiento y el hecho de pasar más tiempo en casa ha variado nuestro hábitos de alimentación: ha aumentado el consumo de dulces y productos con un alto contenido en hidratos de carbono. Incrementado el riesgo de padecer caries y otras enfermedades orales.

Cómo evitar la “boca de mascarilla”

  • Descarta las bebidas azucaradas y evita comer entre horas. Lleva contigo una botella de agua para hidratarte regularmente.
  • Cepíllate los dientes. La higiene oral es ahora más importante que nunca. Cepíllate los dientes después de cada comida y utiliza la seda dental para eliminar los restos de alimentos que el cepillado por sí solo no es capaz de eliminar.
  • Renueva tu mascarilla. Las mascarillas tienen un tiempo limitado de uso. Exceder este tiempo no solo te pone en riesgo ante virus, sino que también perjudica la salud de tu boca.
  • Lávate las manos. Recuerda lavarte las manos o usar gel hidroalcohólico para colocarte y retirar la mascarilla.
  • Acude a tu dentista. Visita regularmente a tu dentista y si observas cualquier alteración del estado de tu boca consulta de forma inmediata con nuestros odontólogos en Gijón.

NOTA: Todos nuestros posts y artículos tienen una finalidad divulgativa e informativa y en ningún caso sustituyen a la consulta con tu dentista.

Dr. Humberto J. Arias Fonseca. Odontólogo. Director de Clínica Odontológica Dr. Arias. Gijón.